nevercover_Janine-ShepherdDespués de ordenar y transcribir algunas de las ideas de de Enrique Rojas sobre la voluntad, –el tercer ingrediente de la Inteligencia Ejecutiva– que transcribo a continuación, pensé, que detrás de todas estas sugestivas ideas, había que poner la vida de una persona.

Pensé también en alguien que hubiera tenido que superar una circunstancia dramática relacionada con su cuerpo. Siempre es más duro levantar la voluntad cuando tienes que ver tu cuerpo quebrantado, que cuando la lucha solo afecta a los fantasmas de tu mente. Los brazos mutilados, la columna rota, los ojos cegados, pelean por demostrar lo que no es posible de ninguna forma. Están ahí. Todos los días. Acechando a la voluntad.

Janine Shepherd es ejemplo de ello. Ella misma os cuenta quien fue y quien es ahora. Y lo hace con fuerza y entusiasmo. Pero antes de verla y escucharla, ilustrémonos con lo que Enrique Rojas piensa sobre la voluntad:

“La voluntad es la joya de la corona de la conducta. La voluntad es aquella disposición para querer algo y ponerse a buscarlo en esa dirección. 

La distinción entre desear y querer

  • Desear es pretender algo desde el punto de vista pasajero.
  • Depende de sensaciones exteriores y responde a mecanismos que se disparan con una cierta inmediatez.
  • El deseo se da más en las personas poco maduras, mientras que el querer se da en aquellas que tienen una solidez más rocosa. 
  • Una voluntad firme es uno de los síntomas más claros de una personalidad madura y al revés, alguien que tiene una voluntad frágil, débil o quebradiza muestra a las claras una manifestación de personalidad poco madura.
  • Una persona con voluntad llega en la vida mas lejos que una persona inteligente. 
  • El hombre inferior vive aferrado a lo inmediato, al deseo momentáneo que tira de él al sentirse estimulado por su presencia. Mientras que el hombre superior se proyecta hacia delante sacrificando lo inmediato por lo mediato.

Sobre la voluntad:

  • Voluntad es elegir y elegir es anunciar y renunciar.
  • Se trata de la capacidad para ponerse metas concretas y luchar por conseguirlas.
  • Si la felicidad es un resultado, la voluntad es el puente levadizo que conduce al castillo de la felicidad. 
  • Podríamos decir que la voluntad es como una llave multiuso que vale para casi todo y que tiene buena venta en el mercado, voluntad para estudiar, para avanzar en la vida académica con paso firme. Voluntad para trabajar con arte y oficio el proyecto personal de cada uno, para la vida conyugal: es fácil enamorarse pero más complejo mantenerse enamorado.
  • Ahí entra la importancia de esta pieza esencial de la ingeniería de la conducta. 

¿Cómo educar la voluntad?:

  • Toda educación empieza y termina por la voluntad. Y ésta se enriquece a base de hábitos repetidos en esa dirección.
  • Educar es entusiasmar con los valores. Educar es seducir con lo valioso. Instruir, formar pulir y limar a una persona para que sea capaz de gobernarse así misma.
  • La educación de la voluntad esta compuesta de pequeños vencimientos.
  • La voluntad es firmeza en los propósitos, solidez en los objetivos, ánimo fuerte en las dificultades. Quien tiene educada la voluntad es una persona más libre y puede llevar su ida hacia donde quiera. Lo diría de una forma más precisa: no eres más libre cuando haces lo que te apetece sino cuando eliges aquello que te hace más persona.
  • Deberíamos ser capaces de tener una especie de tabla de ejercicios de gimnasia de voluntad: ahora hago esto sin gana porque es mi obligación y después me aplico en esa otra tarea porque es bueno para mí y más tarde hago aquello otro porque sé que hará de mí un hombre o mujer de una pieza. La costumbre de vencerme en lo pequeño. En una palabra, la victoria sobre sí mismo.”