Hace unas semanas, en un curso de verano, traté este tema: ¿hasta que punto nos influye el comportamiento de otras personas? Para ilustrarlo vimos el siguiente video.

Así es, nos influye el comportamiento del grupo. Tanto, que podemos llegar a cambiar la propia conducta, aún en contra de nuestras percepciones.

El poder del comportamiento tiene una influencia brutal. Puede cambiar, familias, organizaciones y naciones enteras.

Si la influencia del comportamiento grupal tiene tanto impacto, ¿qué pasaría si, en vez de ser utilizada para manipular conciencias, fuera utilizada para el bien? ¿qué pasaría si nuestros representantes políticos tuvieran un comportamiento intachable: educados, respetuosos con la discrepancia, austeros, veraces, bienintencionados,…? ¿y los líderes sindicales y empresariales: constructivos, comprometidos, genuinamente interesados por las personas de su organización, flexibles,…? ¿qué pasaría si todos nos respetáramos? ¿qué pasaría si fuéramos menos críticos y más positivos?