Un nuevo libro de Simon Sinek ha sido publicado recientemente en español. Su título llama la atención, “Los líderes comen al final”. ¿Qué nos sugiere Sinek con este enunciado tan poco convencional? ¿Por qué esta llamada de atención? ¿Acaso nos hemos acostumbrado a ver lo contrario; que los líderes “comen” antes y los seguidores después?

El autor nos introduce en la actividad del Marine Corps de los EEUU para ofrecernos una visión real del liderazgo basado en el servicio. El título del libro retrata una realidad: cuando llega la hora de comer los primeros en servirse son los novatos y, solo cuando estos han terminado, se sirven los veteranos. Un hecho que describe el Teniente General retirado George J. Flynn:

“Todos esperan que los líderes de los marines coman al final, porque el verdadero precio del liderazgo es la disposición de anteponer las necesidades ajenas a las propias. Los grandes líderes se preocupan de verdad por aquellos a quienes tienen el privilegio de dirigir, y entienden que el verdadero valor del privilegio del liderazgo es a expensas del interés propio”.

Como consecuencia, los marines se saben sostenidos por sus líderes. Éstos han sido capaces de crear un clima de confianza y cooperación mutua al más alto nivel, incluso en los entornos más hostiles. Precisamente, en las situaciones límite, cuando la vida está en peligro, los marines no dudan y afirman sin ningún género de dudas: “Ellos lo hubieran hecho por mí”.

Ahora llevemos este planteamiento a nuestras organizaciones: empresas, partidos políticos, sindicatos o asociaciones de todo tipo y pensemos en aquellas personas que ostentan una posición de autoridad… Aunque quizás no haya que mirar lejos… Porque nosotros mismos ocupamos un “cargo” de responsabilidad y como fruto de nuestra acción u omisión influimos sobre un número determinado de personas. Hagámonos algunas preguntas como si fuéramos uno de esos capitanes de la Marine Corps:

  • ¿Antepongo las necesidades de mi gente a las mías?
  • ¿Siento como un verdadero privilegio servir a las personas que colaboran conmigo?
  • ¿Me preocupo de mis colaboradores? ¿Cómo? ¿Creo que es suficiente? ¿Cómo creo que me perciben?

El capitán William Swenson recibió la medalla de honor del Congreso de los EEUU por el rescate de su equipo en Afganistan en septiembre de 2009. Preguntado por la heroicidad de su acción respondió: “Ellos lo hubieran hecho por mí”

¿Alguien de mi equipo, incluido yo mismo y ante cualquier situación, podría repetir con la misma convicción las palabras de Swenson…?

Escuchemos a Simon Sinek y su forma de entender el liderazgo para configurar entornos de confianza y seguridad capaces de despertar lo mejor de nuestra gente. A continuación veremos varios fragmentos de la grabación del rescate del capitán William Swenson en Afganistan.