¿Realmente puedo subordinar mis emociones a mis valores? Este blog tiene un principio que lo sustenta: entre el estímulo y la respuesta, entre la acción y la reacción, entre la provocación y la contestación, existe un espacio oculto – un reducto íntimo e inexpugnable –, que me capacita para elegir una respuesta. Es mi libertad interior.

Es la libertad última de la que hablaba Victor Frankl. Nadie puede quitármela.

Es inviolable. En ella mi identidad permanece siempre intacta. A ella recurro para saber quién soy, cuales son mis fortalezas, mis debilidades, mis valores, mis creencias,…

¿Crees que todo esto son solo palabras? Entonces necesitas conocer a Nick Vujicic.

UNA VIDA SIN LÍMITES – Nick Vujicic – Editorial Aguilar