Cada persona es dueña de un activo; de un valor especial. ¿Cuál es tu activo para la sociedad…?  Si no lo tienes claro necesitas responder a estas tres pregustas específicas:

  1. ¿Qué sé hacer? O bien, ¿qué quiero saber hacer?
  2. ¿Para qué sirve lo que sé hacer?
  3.  ¿En qué puede ser útil?

Las respuestas a estas preguntas explican, en buena medida, la dimensión de tu impacto en la vida social.

Hoy, a través de las nuevas tecnologías, podemos amplificar nuestra influencia hasta alcanzar el mundo entero. Una aplicación desarrollada para  un teléfono inteligente puede convertir la habitación de tu casa en una auténtica compañía transoceánica. Pero el valor del conocimiento, incluso la habilidad para convertirlo en un activo, no es suficiente. Hace falta más. Hace falta liderazgo.

Valor liderazgo

Pilar Gómez Acebo, -con una dilata experiencia como coach de alta dirección, experta en outplacement y en la gestión del cambio-, en una reciente intervención en la Fundación Telefónica en el contexto de unas jornadas sobre la nueva economía colaborativa, desgranaba las 5 claves que distinguen al nuevo líder del Siglo XXI:

  1. El líder posee poder interior; el poder de sus ideas y sus convicciones. Es decir, su posición no tiene por qué determinar necesariamente su grado de poder.
  2. El líder no da órdenes. Al contrario, gestiona las relaciones e invita a la acción a través de preguntas inclusivas.
  3. El líder no impone su criterio. El líder interpela y compromete.
  4. El líder no provoca temor, sino confianza.
  5. El líder no culpabiliza. Gestiona las soluciones planteando nuevos escenarios o nuevas oportunidades.

Un líder con estos rasgos no está sometido a los vaivenes económicos o sociales. Al contario, va siempre un paso por delante de los acontecimientos.

Este es el nuevo liderazgo económico y social que está cambiando la económica de los bienes y de los servicios, por otra nueva actividad económica emergente basada en las personas y las relaciones.