Mi hijo Eugenio, junto con otros amigos, pasará el mes de agosto en Jordania, en los campos de refugiados sirios huidos de la guerra civil. Su tarea principal consistirá en cuidar de los niños. Pues bien, con el fin de saber más sobre el lugar donde estos chicos “disfrutarán” sus vacaciones empecé a bucear en internet y me encontré con uno de esos líderes discretos de los que hablaba en la entrada anterior y que merecen más reconocimiento que muchas de las estrellas mediáticas que acostumbran a salir en los medios. Su nombre es Mustafa Hassan. Merece la pena saber quién es.

El ex Secretario de Estado de Asuntos Exteriores británico, David Biliband y presidente del International Rescue Committee (IRC), escribe sobre Mustafa en la revista TIME:

“Trabaja sin descanso, por debajo del radar, en algunas de las condiciones más duras del mundo por los miles de niños perdidos en la guerra. Gente como él restaura nuestra fe en la humanidad. Verdaderamente es un héroe, haciendo que el mundo sea mejor”.

Mustafa Hassan es un trabajador comunitario de 53 años que lidera un grupo de 50 personas que forma parte del IRC, y que cuida y protege a más de 2000 niños en los campos de refugiados de Jordania.

Hassan se ha convertido en la figura paterna de miles de niños perdidos de la guerra, que buscan en él cariño, confianza y consejo; mientras, él y su equipo se encargan de encontrar a los familiares de cada uno de los niños para luego reunirlos.

Un grupo de niños sirios en el campo de refugiados jordano de Zaatari. Foto: Peter Biro/IRC

Mientras dura la búsqueda, el Comité se encarga de que los niños estén seguros y a salvo. Les dan techo, comida, ropa, apoyo psicológico con especialistas, entretenimiento, actividades recreativas y cariño.

Así lo cuenta el propio Mustafa: