Jim Loehr es uno de los más famosos expertos mundiales en psicología del rendimiento humano. Entrenador, entre otros, de Mónica Seles, Arantxa Sánchez Vicario o Sergi Bruguera. Es también el cofundador del Human Performance Institute, una institución dedicada a trasladar el modelo de alto rendimiento deportivo a la actividad corporativa. Hace tiempo leí su libro “El poder del pleno compromiso” y, francamente, me cautivó. Fue una grata sorpresa leerle de nuevo en una entrevista realizada por el diario El Mundo el pasado 2 de octubre con ocasión de la celebración en España de su reconocido programa El atleta corporativo. 

La entrevista merece la pena. Extraigo algunas de sus ideas:

  • “El deporte es una bella metáfora, pero la vida es un juego mucho más grande y complejo… Pero sí que podemos trasladar mi experiencia con tenistas como Arantxa Sánchez Vicario -con quien trabaje dos años- o con Sergi Bruguera -con quien estuve siete-. La lección es esta: 

el mejor tenista no es el que se pasa más tiempo en la pista, sino el que sabe aprovechar mejor su energía, estar motivado y dar un sentido a lo que hace. De la misma manera, el atleta corporativo no es el que se pasa más horas en la oficina, sino el que ha aprendido a mejorar su rendimiento y a alinear sus valores con los de la empresa para la que trabaja. 

  • Para conseguirlo, debemos entrenar con el cuerpo, con la mente, con las emociones y con el espíritu. De lo contrario acabaremos pagando con la salud, con la infelicidad y con la insatisfacción del fondo”.
  • “El multitasking es el mayor enemigo del rendimiento y la efectivdad en el trabajo. Si uno tiene cinco bolsas simultáneamente en el aire, cuatro de ellas están en caída libre”.
  • “Hace poco vino a verme una atleta asiática de 15 años, y cuando le pregunté cuál era el propósito de su vida me dijo que quería ser famosa y que todo el mundo la reconociera. Le pedí que pensar más seriamente en lo que estaba diciendo y que si le gustaría que fuera eso lo que figurara en su epitafio: “Quiso ser famosa a toda costa”… lo pensó mejor y al cabo de un tiempo llegó con un propósito bien distinto que ha dado un nuevo sentido a lo que hace: “Quiero servir de inspiración a los niños”. En mi experiencia como psicólogo deportivo, he sido testigo de grandes mejoras en el rendimiento deportivo de los deportistas cuando han pensado en esa última inscripción que va resumir lo que fue su vida”

Y si leéis su libro encontrareis el desarrollo de la idea central de su pensamiento: la energía y no el tiempo es nuestro recurso más poderoso.

EL PODER DEL PLENO COMPROMISO – Jim Loehr y Tony Schwartz – Algaba ediciones.